Cruceros Fluviales
Europa se descubre mejor desde el agua. Atraca en el corazón de cada ciudad y deja que el río te lleve de una historia a la siguiente.
Diseñar mi travesíaDespiertas en una capital. Almuerzas navegando. Cenas en otra.
El crucero fluvial es el viaje más íntimo del agua: barcos a escala humana, paisajes que pasan a la altura de tus ojos y puertos que están justo en el centro histórico. Sin traslados, sin multitudes. Solo el Danubio, el Rin y el Sena llevándote de pueblo medieval a gran ciudad.

Un barco boutique, a tu medida
Pocas decenas de pasajeros, cubierta panorámica, cocina regional maridada con vinos del lugar y camarotes con ventanales al río. Todo a escala humana, donde la tripulación te conoce y cada día amanece frente a un paisaje distinto.

Atracas donde empieza la ciudad
Olvídate de los puertos lejanos. Aquí el barco amarra a pasos de la catedral, del casco antiguo, del mercado. Bajas la pasarela y ya estás dentro de la postal: castillos del Rin, viñedos del Danubio y plazas iluminadas al anochecer.
Europa, de orilla a orilla
Sigue el río.
Cuéntanos qué Europa quieres descubrir. Diseñamos tu crucero fluvial con el barco, el río y los puertos que harán de tu viaje algo memorable.
Solicitar propuestaBudapest

El destino
Dos ciudades, Buda y Pest, unidas por el río y por sus puentes. Termas centenarias, un Parlamento de cuento y cafés con historia. El Danubio la parte en dos y la vuelve mágica al caer la noche.
La experiencia Romeo
Atracas en pleno centro: bajas del barco y ya estás en la ciudad. Sin traslados ni hacer maletas cada noche — solo el río llevándote de una capital europea a la siguiente.
Colonia

El destino
Su catedral de torres gemelas es Patrimonio de la Humanidad y domina el horizonte. Casco antiguo, cervecerías Kölsch y el Rin deslizándose entre viñedos y castillos.
La experiencia Romeo
El Rin romántico a tu ritmo: castillos en cada recodo, pueblos de postal y la comodidad de un hotel flotante que se mueve mientras duermes.
Bratislava

El destino
Capital pequeña y encantadora: su castillo corona la colina, el casco viejo se recorre a pie y las terrazas miran pasar el río. La sorpresa del Danubio entre Viena y Budapest.
La experiencia Romeo
Una joya menos turística, en el itinerario justo. Llegas navegando, paseas sin prisa y vuelves al barco para seguir río abajo.
Selva Negra

El destino
Colinas de abetos, relojes de cuco, aldeas de madera y la famosa tarta. La Selva Negra alemana es el contrapunto verde de la ruta del Rin, entre Friburgo y los viñedos.
La experiencia Romeo
Una excursión desde el río a un mundo de bosques y tradición. Naturaleza, gastronomía y cuento, con todo coordinado desde tu barco.
